lunes, 5 de agosto de 2013

Capitulo 10

Capitulo 10

¿Silencio? En este momento lo que más odiaba, de a ratos, sentía la mirada de Chaz sobre mí, Paula no se oía. Suspiré, faltaban 200 kilómetros, serían como 2.000 cuadras, pero no podía presionar al helicóptero, o nos quedaríamos sin combustible, y no quería parar de nuevo para cargarle. 
La manilla grande, indicaba que el helicóptero se estaba sobrecalentando, lo que haría que el motor se fundiera en cualquier momento. Con Chaz estuvimos 15 minutos para divisar una superficie alta, libre de zombies, para aterrizar.

-Aquí esta perfecto -Chaz señaló un puente semi-derrumbado, recuerdo haber visto eso en fotos de Tumbrl, antes era tan hermoso. ¿Cómo unos zombies pudieron destruír eso? Si lo único que hacen es caminar medio torcido y pronunciar cosas como "JHKJFSAGDLADHA"-

Aterricé suavemente y apagué el motor del helicóptero, corrí la pequeña puerta que dividía la parte de control con la parte donde iban los "pasajeros",Paula no estaba allí. Me alarmé, pasé a la parte trasera, el helicóptero se me hacía cada vez más grande. Abrí la compuerta, allí estaba ella, tirada en el suelo, parecía... ¿Muerta? Parpadeaba suavemente su pecho se contraía, podía oírla sollozar. Limpié una lágrima que se resbalaba de su mejilla. Me dolía verla así, me dolía no poder hacer nada al respecto para que sonriera.

-Iré a ver -Dije confundido, al oír ruidos bastante fuertes, como si arrojaran piedras pequeñas al helicóptero, más de 100 al mismo tiempo´-

Ella no se movió, acaricié su rostro, ¡Maldita sea! Odiaba verla así.
Al salir, saqué mi arma, pero... ¿Qué diablos? Miré al cielo, aspiré aire hasta que mis pulmones se llenaran, y luego lo solté en un suspiro. Las gotas caían sobre mi rostro, abrí mi boca sacando la lengua, sintiendo como suaves y pequeñas gotas, caían en ella. Chaz y Paula salieron del helicóptero, admirando a su alrededor. Estabamos en la mitad de un puente destrozado, bajo él, había un gran dique, con agua cristalina, en la que se hacían ondas al caer las gotas de agua; alrededor, un pastizal inmenso, repleto de flores amarillas silvestres, veía animales ¿ANIMALES? Pastando, esto, esto era increíble, había conejos, de todos los colores, perros, lobos, zorros, gatos, un ciervo, que se escondía tras un gran tronco seco, las nubes, formaban barcos, corazones, galletas, quesos, casas, ratones ¡De todo! . Estiré mis brazos y comencé a reír como idiota, hacía meses que no veía algo así. 
Abracé a Paula y ella me correspondió riendo. Chaz miraba con una gran sonrisa... Como desearía que Chris y Ryan pudieran ver esto, y mi madre... Mi madre amaba las flores amarillas. 

-¡Hay que bajar! -Dijo Chaz-
-Es peligroso -Dijo borrando su sonrisa,Paula-
-Aquí no hay rastro de, esas cosas -Dijo Chaz- ¿Qué puede salir mal? 
-Eso es cierto Chaz -Suspiró- Pero, no quiero perder a ninguno de ustedes, y tampoco me gustaría morir
-Aguafiestas -Se quejó cruzándose de brazos- 
-Miren -Señaló hacia el oeste, paula , dónde comenzaba a formarse un delgado y tenue arcoíris-
-Es hermoso -Dijo Chaz, apoyándose en un fierro que había en parte del puente. Pero, al parecer no era tan resistente-
-¡CHAZ! -Gritamos, en unísono, al ver como Chaz caía al agua.

Capitulo 9

Capitulo 9

-Maldita sea -Susurré colocándome junto a Ryan- ¡Maldita sea Ryan!
-Mátame -Dijo en un gemido- Matame por favor

Paula Miró el arma, y la colocó en su cinturón. Ella tenía lágrimas en sus ojos... No podíamos perder a Ryan, no ahora. Paula se aproximó a abrazarlo, Ryan solamente le susurró algo al oído, algo que no logré oír. Luego Ryan suplicó que nos fueramos; que él estaría bien y que nosotros podríamos con todo. Mi corazón, latía fuerte desde que decidimos dejarlo allí; perdimos a uno más.
Subimos al helicóptero, Chaz estaba en el asiento del piloto, mirando el mapa, y marcando el lugar dónde estabamos con un lápiz.

-Cuando tenga la cura en mis manos, volveremos aquí y se la daremos a Ryan -Dijo Chaz, con la voz temblorosa-
-¿Necesitas co-pilóto? -Pregunté-
-Sí -Afirmó-

Sin preguntar algo, me senté junto a él, Paula nos miró y se fue a la parte trasera del helicóptero, podía sentir de vez en cuando como Chaz se absorvía los mocos; no quería verlo, si lo hacía, quizás comenzaría a llorar.
En ningún momento nos dirigimos palabras más que indicaciones, lograba oír de a ratos a Paula hablando sola... Al cabo de un rato, intercambiamos de lugar con Chaz, yo de pilóto y él de co-pilóto.
Tomé un sorbo de agua, luego le di a Chaz, quien tomó otro vaciando la botella; solté una risa recordando nuestras competencias.

-FlashBack-

-UNO, DOS, TRES... ¡YA! -Marcó Ryan-

Chaz y yo comenzamos a beber rápidamente el agua de las botellas...

-Él prácticamente la extrajo de la botella -Dijo Christian asombrado, al ver que más de media botella estaba ya en mi garganta-

Arrojé la botella al suelo, gritando mi victoria, Chaz escupió toda el agua al suelo, un tanto molesto

-Hiciste trampa, tu botella tenía menos agua que la mía -Dijo cruzándose de brazos-
-Chaz, las dos tenían la misma cantidad -Dijo paula riendo-
-Tenemos a nuestro campeón -Ryan levantó mi brazo derecho y silvó-

-Fin de FlashBack-

Sonreí para mi mismo... Chaz me miró unos segundos.

-Te quiero hermano -Dijo rompiendo el hielo-
-¿Por qué lo dices? -Respondí-
-No sé si mañana podré decirtelo -Suspiró-
-Tambien te quiero Chaz -Le dije-

Capitulo 8

Narra Pedro:
Apreté mis ojos, mi orgullo estaba pendiendo de un hilo; pensaba que no la necesitaría  pero, si ella no estaba con nosotros, no se que haría.
Tomé algo de agua, mirándola de reojo, ella secaba sus lágrimas discretamente; suspiré. 

-Paula-Dije agachando mi cabeza-
-¿Qué? -Dijo, cortante-

¿Era el momento? ¿Le pedía perdón? ¿La insultaba? Tome aire, estaba nervioso ¿Por qué? Debía dejar de mirar sus ojos, aquellos ojos chocolate que te trasladaban a otro mundo. Tenía que pensar algo rápido, antes de que, algo malo pasara. Parpadée varias veces. 
No supe en que momento fue, pero, sentí la calidez y suavidad de sus labios, junto a los míos, moviéndose rítmicamente. Sentí una de sus manos deslizarse por mi mejilla, acabe apegándola más a mi. Nos separamos, yo respiré ondo y miré hacia arriba, ¿Qué diablos acababa de hacer? Pedro, no tienes fuerza de voluntad. La miré a los ojos, los tenía rojos, dirigí mi mano a su mejilla y di ligeras caricias allí.

-¿Me quieres Paula? -Dije bajando mi mano y entrelazando nuestros dedos-
-Sí -Susurró-
-¿Tu me quieres? -Dijo ella-
-Yo te amo -Respondí-

Ella bajó su mirada, el helicóptero comenzó a temblar, Chaz lo aterrizó sobre alguna superficie alta, donde no estuviesen los "zombies".

-NOS QUEDAMOS SIN COMBUSTIBLE -Gritó Chaz- BUSCA LAS RESERVAS-
-Ahora vuelvo -Le dije, ella sonrió-

Fui hasta la parte de atrás por las reservas, tomé un bidón y lo llevé como pude hasta abajo, al salir del avión, Ryan bajó a ayudarme, abrimos la parte del combustible y le colocamos todo; luego fuimos por otros bidones más hasta dejar el tanque a la mitad. Ryan estaba cerrando el tanque, cuando uno de "ellos" vino hacia mi, no tenía ningun arma a mano, así que Ryan me empujó rápidamente, caí al suelo en un golpe seco, pero me levanté rápidamente. Aunque, era demasiado tarde, los gemidos de Ryan eran audibles por todo el lugar, sangre brotaba de su brazo, el ruido de un disparo en seco hizo que el zombie cayera muerto, pero no que Ryan se levantara....

Capitulo 7

-Pues, ¿Recuerdas, cuándo tu padre te golpeó por haber perdido los boletos de avión, en ese tiempo en el qué el quería que te fueras con él a California? -Dijo ella, tragando saliva- 
-Lo recuerdo; pero ¡Yo no había sido! -Suspiré enojado- La comisura de mi labio estuvo morada por casi un mes. Tuvieron que comprar otros con mis ahorros. ¡Y al final él se fue solo! Y nunca me devolvió el dinero del mío 
-Pedro -Apretó mi mano- ¿Aún sigues enojado por eso?
-No, no demasiado -Respondí-
-Pedro -Suspiró pesada- Fui yo
-¿Fuiste tú? -Respondí confundido-
-Yo rompí los boletos de avión, yo lo hice -Dijo un tanto nerviosa-
-¿Por qué lo hiciste? -Respondí enojado- ¿Eres idiota? -Saqué bruscamente mi mano de la suya y golpeé mis piernas-
-No quería que te fueras Pedro, no quería que me dejaras -Dijo colocando su mano en su cabello- No quería que te fueras, no quería que abandonaras Ontario para irte con tu padre
-¿Por qué? Si ni siquiera eramos amigos -Dije mirando hacia otro lado-
-Tú me dijiste que yo era tu mejor amiga -Dijo, dolida-
-Una verdadera amiga, no habría hecho eso -Dije, molesto-
-Un verdadero amigo entendería porque lo hice -Dijo ella, ofendida- 
-Una verdadera amiga, simplemente me habría pedido que me quedara -Dije-
-Un verdadero amigo, no habría pensado en abandonar a su amiga -Dijo-
-Una verdadera amiga, habría optado por dejar ir a su amigo para que sea feliz -Dije-
-Un verdadero amigo, le habría dicho a su amiga que no era feliz donde estaba, y ella lo habría dejado ir -Dijo-
-Una verdadera amiga sabría cuando su amigo es o no feliz -Dije
-Un verdadero amigo -Suspiró- Déjalo -Se sentó desprolijamente, se cruzó de brazos y miró hacia su derecha (yo estaba a su izquierda)-

No le respondí, estaba algo enojado, ella había provocado que mi padre me tratara peor de lo que ya me trataba. Pero, teníamos tan solo 13 años, no podía enojarme por algo que paso hace 5 años. Tomé una botella de agua y bebí. Miré a Paula de reojo, sólo podía ver su mejilla y parte de su respingada nariz, por su mejilla, se deslizaba una lágrima. Algo que odiaba de ella, era que cada vez que peleabamos, ella lloraba; lo que hacía que mi orgullo se fuera a volar y le pidiera perdón, pero esta vez, no lo haría. Mi corazón latía más rápido al oírla tratar de no agitar su respiración. Veía como su barbilla se arrugaba y su labio inferior se doblaba hacia abajo.
Enojo, cuando uno lo siente, no piensa en lo bueno, sino en lo malo que ha hecho una persona, y lo único que quiere, es lastimarla; diciendo o no verdades sobre esa persona. Destacando sus defectos y ocultando sus virtudes. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Capitulo 6


2 Días después...

-Tengo hambre -Se quejó Paula- No hemos comido más que galletas; ¿Cuánto falta para llegar?
-Quizás lleguemos esta noche -Dijo Ryan comiendo una asquerosa galleta dura- pero deberíamos despegar en una hora
-¿Y luego como encontraremos al Dr. Stones? -Dijo Chaz-
-Cuando lleguemos allá, hablaremos de eso, ahora supuestamente estamos a 513 kilómetros de Louisiana, aproximadamente; así que deberíamos llegar un tanto antes de la noche, pero al ser invierno se verá oscuro -Aclaré-
-O sea, que tendremos que improvisar -Dijo Paula-
-Así es, como hemos hecho todo este tiempo -Dijo Pedro-

Nos sentamos en la parte trasera del helicóptero, dónde iba nuestro "equipaje"; estábamos en una ronda, charlando, debíamos descansar un rato, Chaz volaría luego y Ryan sería el copiloto, de nuevo.
Comencé a preguntarme que es lo que haría si nada de esto hubiera ocurrido. Seguramente peleando con mi madre, insultándola y gritándole que arruinó mi vida al no dejarme ir a una fiesta; o con el último celular de moda, en mis manos, mensajeándome con alguna chica bonita de la escuela, una de esas fáciles.
Tomé un sorbo de agua y suspiré. El silencio reinó unos 5 minutos, pero no uno incómodo, uno bastante placentero.

-Es hora de continuar -Dijo Chaz- iré a pilotear este animal, no me extrañen
-Pero aún tengo hambre -Reprochó Ryan-
-Trae unas 10 galletitas por las dudas -Dijo Chaz- Mejor 11, quiero una más
-Está bien -Ryan las agarró, mientras la metía en sus bolsillos. Este chico era un caso-

Me levanté y le extendí la mano a Paula para ayudarla a levantarse, ella la tomó y se levantó, nos sentamos juntos en 2 de los asientos delanteros. Nos colocamos los cinturones, que en realidad eran un pedazo de tela un tanto deshilachado color crema con algo de tierra, que no ajustaba nada...
Charlabamos animadamente sobre lo que haríamos si pudieramos reconstruír la humanidad, aunque la duda era ¿Cómo?
Supuestamente el Dr. Jones, tenía una medicina para ello. Pero no se la podríamos dar a todos los muertosvivos del mundo.

-¿A quién será el primero que cures cuando tengamos la medicina entre nuestras manos? -Dijo Paula feliz-
-A mi madre -Dije, mientras mis ojos brillaban- ¿Y tu?
-Pues -Suspiró- si aún se puede, a Chris -Sonrió levemente-
-Lo extraño -Dije- Era como mi hermano menor; aunque a veces deseaba que estuviera muerto -Reí-
-Pedro -Miró hacia el cuadradito de 40 centímetros que suponía ser una ventanita-
-Dime -Coloqué mi mano sobre la suya, que la tenía apoyada sobre el apoya brazos-
-Hay algo que jamás te he dicho, ¿Te enojarás si te lo cuento ahora? -Miró mis ojos-
-No, no lo haré -Apreté su mano, y ella entrelazó nuestros dedos-
-Pues...

Capitulo 5

-¡Conectó! -Dijo Chaz sorprendido, con una mueca de felicidad-

 El abrió rápidamente un navegador y buscó en google la ubicación del Dr. Stones, encontró resultados, pero marcaban 2 lugares. Su ubicación, o al menos la que decía en la página actualizada hace 2 meses era en Louisiana, Estados Unidos. La página fue actualizada 1 mes luego de que la pandemia comenzara. Quizás ya habría cambiado de lugar; pero nada perdiamos con averiguar.

-Preparen sus cosas, que nos vamos a Louisiana -Dijo pedro feliz-
-Pero, ni siquiera sabemos como llegar -Dijo Ryan-
-Ni siquiera sabemos donde estamos -Dijo Chaz-
-Y tampoco tenemos cosas para preparar -Dijo Paula-
-Como sea; estamos en Nueva York, o no ven "Ubicación actual" al costado de la página, necesitamos ver como llegar hasta allí por algun mapa-
-¿Dónde conseguiremos un mapa de Nueva York a Louisiana? -Dijo Chaz-
-En alguna papeleria de por aquí -Sonreí-

Narra Pedro:
Partimos en busca de mapas, conseguimos 2, uno que marcaba los nombres de los estados y otro que marcaba las rutas. El helicóptero no se podría sobrecargar, ya que, se acabaría el combustible más rápido. Cargamos 1 arma para cada uno, que conseguimos nuevas en ArmyCop; "Gratis", tomamos todas las balas que encontramos, obviamente, que sirvieran para las armas, unas 50 por cada una. 
¿Ropa? Mucha no teníamos, más que unas 2 remeras, una campera y un sueter, contando con 1 par de zapatillas cada uno y 2 pantalónes por cada uno. No necesitabamos ropa para sobrevivir. 
Subimos al helicóptero; lo encendí y nos dirigimos hasta el ejército, Ryan y yo forzamos una puerta para sacar el helicóptero "HC-1B"; el más grande, con el tanque lleno podríamos llegar hasta Louisiana sin quedarnos sin combustible. Efectivamente llenamos el tanque, pero cargamos 2 bidones de 10 litros cada uno; por si las moscas...

Tomamos la "ruta aerea" más cercana posible, obviamente yo piloteaba, Paula, ella estaba emocionadísima, Chaz estaba entre-dormido en los primeros asientos y Ryan estaba a mi lado, ayudandome a dirigir el helicóptero gigantezco.

Capitulo 4

Abracé mas fuerte a Paula, ella ni se movió, sentía un cosquilleo recorrer mi espalda. No era tiempo de enamorarse, me repetía a mi mismo siempre.

..........................

Al otro día desperté abrazándo la almohada que usó Paula. Abrí lentamente mis ojos y ella estaba a los pies de la cama tarareando suavemente "Somewhere Over The Raimbow", su voz me conmovió; recuerdo perfectamente cuando cantabamos esa canción en primaria, suspiré llamando su atención.

-Oh, despertaste -Dejó de tararear-
-No completamente, pero sí -Sonreí- ¿Y Chaz y Ryan? -Dije al ver que no estaban-
-Chaz está en el baño, Dios sabe que haciendo y Ryan salió a traer provisiones, decidió que podríamos quedarnos aquí por hoy -Suspiró-
-¿Hace cuanto se fue? -Dije-
-Media hora, aproximadamente -Respondió-

El momento se hizo incómodo, ninguno de los dos habló, tomé su mano, ella no se safó; sabía que no era el momento, pero estabamos solos y necesitaba sentirla.
Pasaron 2 horas cuando Ryan llegó; un tanto agitado, según él tuvo que ir hasta Júpiter para conseguir combustible para el helicóptero, ya que se le acabó a mitad de viaje. Trajó bastante comida y agua, no sé de donde sacó todo.

-Creí que no volverías; pasó mucho tiempo -Dijo Chaz melancólico-
-Claro, ahora nadie confía en Ry -Dijo Ryan ofendido-
-¿De dónde sacaste todo? -Dijo Paula-
-Eso no importa; debo comentarles algo -Dijo emocionado Ryan-

Todos lo miraron con atención, esperando a que nos dijera.
Ryan, nos contó que había hallado una antena con conexión a internet, que no necesitaba electricidad; ya que no había gente en la planta eléctrica, debíamos arreglarnos con las luces de linternas por las noches y por los días, con la luz del sol.
Él nos dijo que podríamos ir a un comercio a conseguir una laptop, para conectarnos a internet y conseguir la ubicación del doctor; él trajo una laptop, pero debería ver si funcionaba.
Chaz la tomó, la abrió suavemente y con admiración y apretó el botón On/Off, esta se prendió al instante, todos aplaudimos, luego configuro redes inalambricas, pero al parecer, esta tenía contraseña.

-¡Maldita sea! -Dijo Ryan- Prueba con 1234
-No -Dijo Chaz viendo que denegaba
-Prueba con "contraseña" -Dijo pedro-
-Tampoco; se me acabará la batería ¡PIENSEN! -Dijo Chaz-
-Prueba con Can'tFixAHeart -Dijo Paula-
-Eso es absurdo -Dijo Chaz-
-¡SOLO PRUEBA! -Le dijo pedroo-
-Está bien -Introdujo la clave-